domingo, 1 de enero de 2012

INTERNET, NUESTRA ÚLTIMA OPORTUNIDAD PARA SER CIUDADANOS LIBRES

Os transcribo un capítulo de un libro que también se puede adquirir en Internet, y es la segunda parte de LAS CUATRO ESQUINAS DEL ÉXITO.
Podéis encontrar más información en http://www.editorialdigitalhoy.blogspot.com
 Los libros se venden a cambio de una donación voluntaria del lector, aunque próximamente se subirán a Amazon y www.xinxii.es

“En la actualidad, en este momento en que el Estado moderno se empeña en convertirse en un Estado policial, que no ofrece las libertades que predica, sino que nos vigila, existe un espacio de libertad absoluta. Un país gigantesco en el mapa, sin Gobierno que lo domine, abierto a la libertad absoluta y al mundo de las ideas: INTERNET

            Porque la verdadera fuente de riqueza de esta época es la producción de ideas, el conocimiento compartido. El siglo XXI como el Siglo de la Imaginación y la Cultura Compartida. En él, millones de ciudadanos internautas se alejan de esa concepción de gobierno que impone sus leyes mediante sus resortes de  poder. Internet se salvaguarda de todo ello. Se trata de un espacio de independencia, de circulación de riqueza, prosperidad y crecimiento, donde es posible emprender negocios con medio mundo, o el mundo entero.
 
                            INTERNET = LA PATRIA DE LAS IDEAS
     
Las nuevas tecnologías, las redes sociales, el libre intercambio de imágenes e información, es el lugar de encuentro de todos los habitantes del planeta. La conexión con la actualidad a tiempo real. La correlación entre millones de personas a la vez.
La vida del siglo XXI está imponiendo una serie de reglas que están mejorando nuestras condiciones laborales, económicas y sociales. A ellas hay que unir hábitos de consumo -consumo, luego existo- que nos diferencia ostensiblemente del ciudadano de décadas pasadas. Pero hay algo que el tiempo y la prosperidad ha puesto a nuestro alcance y que compone una de las más grandes revoluciones que podamos alcanzar. Y de forma individual y gratuita. No se puede pedir más. 
Ha roto los esquemas de la actividad económica y burocrática, también de la comunicación personal. Es posible evitar intermediarios en miles de operaciones –pasajes de avión, venta directa de artículos, intercambios…-, abaratando los costes para el usuario de forma drásticamente ventajosa; realizar gestiones administrativas en segundos, aprender idiomas en la red, intercomunicarse con alguien al otro lado del mundo al instante o tener contacto directo con el autor de un libro. Ha empequeñecido el mundo, haciéndolo más manejable. Ya hay poco desconocido o extraño en éste. Todo cabe en nuestra mano y es la base de un desarrollo a gran escala y sin cortapisas.

            Se ha de continuar luchando por perpetuar este espacio autónomo donde expresar ideas; una patria común sin gobierno, a pesar de que ya existen acciones de regulación. Es, realmente, el último reducto sin contaminar que nos queda.
Mientras, los Estados dictan las normas del bien y del mal, determinando lo que a sus ciudadanos les conviene o no. Imponen normas, educación, impuestos… de forma unilateral. Fiscaliza a sus ciudadanos como medida de control y poder. Por ello Internet no les agrada –China prohíbe la libre navegación, por ejemplo –y en muchos países se encuentra censurado.

Por éstas y otras amenazas, debemos estar alerta para conservar una red de Internet no restringida por diversos tipos de poderes. Y, aparte del necesario control del delito y atentados básicos contra la dignidad de la persona, es nuestra última esperanza de ser enteramente libres” 
                                                       La Revolución Útil
                                                           Ana Belén Rodríguez Patiño/ Teresa Rico Alfosea
                                                                                           2011

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