jueves, 16 de febrero de 2012

"Escondía sus dedos en el conjunto de un puño cerrado y fibroso. Sus gestos, que solían ser escasos y suaves, incluso a menudo inexistentes, los ejecutaba cuando era necesario con su otra mano con tal belleza que ello permitía olvidar el movimiento conjunto de las dos.
De su vida hablaba poco. Que trabajó en China como traductor de inglés para un periódico. Que fue también profesor. Que cuando era joven le gustaba montar en bicicleta y sentarse a escribir poemas al atardecer en el puerto de Shanghai. Que aprendió a tocar el erhu, una especie de violín de dos únicas cuerdas, siendo un muchacho. Que lo hizo durante años.
Poco más.
Nunca entraba en detalles. Apenas quería comentar otra cosa que no fueran sus clases. Nada parecía interesarle.
A veces me quedaba mirando absorta esos ojos pequeños y vivos, su mirada indescifrable, seca y a la defensiva, tratando de desentrañar qué se ocultaba tras todo ello".
                                                                                       Donde acaban los mapas (2012) 

         Fotografía extraída de guiraoeie.blogspot.com, de Antonio Guirao

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