jueves, 1 de marzo de 2012

CCCP

Reconozco que soy una apasionada de lo retro. Desde pequeña supe que, de mayor, me gustaría lo que de niña estaba ya viviendo. Era consciente del valor que para mí tendrían algunas cosas en el futuro y de mis propios momentos de felicidad.
        Por eso tengo sellada en mi memoria la moda deportiva (a la que soy muy aficionada) de aquellos maravillosos años 70 y 80, cuando consumía mis días de verano viendo mundiales o europeos de natación y atletismo, y coleccionaba cromos y revistas de todo lo que oliera a deporte. También de fútbol, pero donde más brillaban estas dos camisetas que hoy traigo aquí era en los dos deportes descritos. CCCP siempre me pareció, en mi mente infantil, un jerogrífico del que pronto supe significado, pero que terminé asociando a algo oculto y misterioso. También me lo parecía la República Democrática Alemana, con sus serias y hercúleas nadadoras consiguiendo llevarse el oro en todas las pruebas en las que participaban.            
      Deportivamente, siempre me cayeron bien estos dos países y siempre admiré a sus habitantes, muchos de ellos entrenando ocho horas al día en pabellones de paredes de cemento gris y escasa calefacción. Ganando medallas bajo el sol de Italia, o de Francia, para volver después a la dureza de sus inviernos y sus duros ejercicios bajo el frío. Hoy ya no tiene tanto encanto ver las distintas repúblicas enarbolar su propia bandera. Prefiero mis sueños de infancia.
      Hace un año encontré en Madrid una tienda que he intentado borrar de mi memoria para no caer en la tentación. Se trata de un comercio que vende todo tipo de camisetas principalmente de los años 70, 80 y 90, pero también más antiguas.
    Publico aquí estas dos preciosas e históricas camisetas porque he visto que, por alguna razón, hay varias personas de Rusia y Alemania (desconozco la zona) que han entrado para ver mi blog. Spasibo. Danke. Ello me ha hecho recordar mis diez años, feliz en el sillón viendo ganar a las alemanas ante sus compañeras federales, que no se comían una rosca. Sobre la vieja Rusia, quizá algún día escriba sobre los deportistas de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Quizá.    


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